Cuando un negocio dice "no aparecemos en Google", el instinto es salir a buscar palabras clave. Eso casi siempre es lo tercero que hay que hacer, y los dos primeros pasos son más fáciles.

Primero: ¿Google puede leer tu sitio?

Si tus páginas se arman enteras en el navegador con JavaScript, o si cada ruta devuelve un código 404 aunque se vea bien para una persona, puede que Google no esté viendo nada. Abre el código fuente de tu página y busca tu propio titular. Si no está ahí, nada más de lo que hagas importa.

Segundo: reclama tu perfil de empresa

Para quien vende local, el bloque de mapas va antes que los resultados normales, y sale de un perfil de empresa gratuito, no de tu web. Categorías, zonas de servicio, fotos y reseñas reales. Este solo paso le gana a meses de contenido para un negocio local.

Tercero, y solo entonces: contenido

Ahora sí tiene sentido preguntarse qué busca la gente. No las palabras que usas tú internamente, sino las que teclea un cliente cuando tiene el problema que tú resuelves. Escribe una página que responda bien una de esas preguntas, y repite.

El plazo, sin cuentos

Los resultados locales se pueden mover en semanas. Los términos nacionales competidos toman de seis a doce meses y puede que nunca lleguen si sitios más grandes los tienen tomados. Planea con eso en mente y no dejes que nadie te prometa primera página para el otro mes.